Hoy tuve un sueño, en él tu voz me envolvía y yo era feliz.
Era tan real tu figura, que pequé en darte un beso sin tocarte,
todo era magia, todo estaba tan lleno de ti.
El sueño continuaba, de pronto eras un pez en el mar azul y luego emergías como un Dios a mi lado abrazàndome.
Mis manos no se cansaban de jugar con tu cabello, mis labios eran palomas posadas en tus reposados ojos y yo era feliz.
Tu me observabas desde lo màs profundo y cogièndome sin prisa me decías "Soy feliz".
El sueño ya iba a terminar, inevitable, terrible despertar.
...Y sin embargo, ahì estabs tú envolviéndome en tu voz y yo era feliz¡¡.
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