Pensando en ti me senté a reposar, ahí, en aquel oculto y acogedor recodo de árboles que alguna vez nos vio sonreír.Y sin más inspiración que tu propio recuerdo tarareé nuestro tema de amor.
Y es que contigo, me sentía con alas de colibrí. Ambos, en medio de una melodía adolescente vivíamos entre el mar y la tierra, pero nunca, nunca supe en cual de esos planetas que giran por el espacio de tu mente pisábamos los dos.
Tu eras mi trovador errante, mi soldado valiente, mi héroe de novela. Hoy, al final de este viaje en la vida, ¿quién eres?.
Sigues viendo al pasar aquella rosa amarilla? o es que la olas de Playa Girón la han perdido en su rumor.
3 comentarios:
Veo que sere tu gran admirador de tus poesias, ya que tocas la vida y el alma vivida de cada persona en este mundo lleno de alegrias y tristezas. Felicidades y que nunca dejes de escribir
Realmente precioso, describe lo que hemos vivido muchos.....a la espera del siguiente poema Atenea!
soy tu admiradora
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