Tiempo. Esferas de felicidad y lamento danzan ante mis ojos, me seducen. Al otro extremo de mi planeta, el hilo rojo que nos enlaza se hace de plata y engullimos el bocado que es la vida. Es decir tu vida y la mía.
Tiempo. Blancas paredes, relojes sin marcha, rostros de papel, miradas de fe entre los cuartos...rotación de la Tierra.
Al anochecer tu voz en el aire me alcanza y me besa, mis ojos no te dan tregua... Y sin embargo, nos separa una mesa, una locura, un llanto, pero sabemos...nos debe la vida tanto!.
Tiempo. El frío usual, el celeste y borroso ir y venir de uno cuerpos se hace rutina, hay un océano que se expande y nuestros brazos se extienden, pero no basta.
Tiempo. Dulce, ácido y amargo. Luz tenue, voces a lo lejos. Cercanía, aislamiento y fiebre. Los minutos galopan, giramos en torno al destino... Traslación de la Tierra.
Exhaustos nos hayamos en el pozo de ternura y vino. Te arrastras hacia mi regazo, me arrastro hasta tus pies y a ojos cerrados aspiramos nuestros humores y amores que han sido. Y aunque nos separe la mesa, la locura, el llanto, somos capullo del mismo tiempo. (Norma Zegarra Mayuri)
No hay comentarios:
Publicar un comentario