Translate

domingo, 25 de noviembre de 2018

Ganas

Cuando te miro y me provoca darte un mordisco ahí en la médula de tu labio inferior, sé que estás deseando lo mismo, mientras tus ojos que se enormecen como platos, sugieren el deseo de adentrarse en el abismo de mi boca que sólo a tu boca es beso. 
Hacemos un uno perfecto, sazonado de imperfecciones humanas, el aire ligero se hace denso de sudores, las ventanas son testigos alegres, las cortinas mis velos seductores.
Nuestros cuerpos se amalgaman, se pierden entre las cintas de brazos y piernas, mientras mis manos a tus cabellos gobiernan. Y entonces me aventuro a dar esa mordida, leve y traviesa, breve y eterna que nos convierte en catedrales desde donde avistamos del amor sus reales colores.
A la noche tibia no le cabe más, no hay lugar, no hay sombra, no hay más oxígeno que nuestros olores de orquídeas. No hay rostro, no hay sonrisa, no hay abrazo más allá de aquello que celosamente podemos darnos únicamente tu vida y mi existir.
(Norma Zegarra)

No hay comentarios: