¡Cuántos ríos se vaciaron de nuestros ojos,
Cuántos mares se han formado de aquel dolor,
El corazón se hace de callo y tensa nuestro pecho por
desazón.
Nuestras gargantas se han secado de tanto gritar en
silencio,
Habrá un respiro donde el sol se esconde? Habrán
hoyuelos en nuestras mejillas? Habrá una pausa que sea paraíso? Para después
continuar en la batalla?
¡Cuántos ríos se vaciaron de nuestros ojos, cuántas
canciones han quedado truncas, cuánta afonía en nuestras mustias bocas.
Andamos de puntillas por el túnel dormido, mientras
el rosario aguarda en la litera como espejo de reloj, Y en los recodos de nuestra
fantasía, pisamos los clavos que nos desangran aun sonriendo, porque la vida dicen,
a pesar de todo… es bella. (Norma Zegarra)
No hay comentarios:
Publicar un comentario