¿Cómo un mismo dolor puede golpear tantas veces? Y arrancarte del pecho un pedazo de ti. No haces drama, es más, sonríes de vez en cuando, pero la almohada no entiende de hipocresías porque guarda lágrimas, sueños y pesadillas, porque sabe que tu cuerpo tiene un hueco. Sabe de la nostalgia de otros días cuando capturaste momentos cual fotografías.
¿Por qué juega tu mente a la amnesia? ¿ Por qué vives por inercia? Para que no duela más la ausencia, cierras los ojos, invitas a la distracción, sonríes, te ríes, pero como el alma sigue extrañando, la memoria riega tus pestañas, te encojes indefenso, sientes el vacío, duermes. Mañana tu día será un eco de recuerdos, serás una mezcla de lluvia y luna cuarto menguante, amalgama de amanecer y ocaso. Y así por toda la eternidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario