Cuando veamos juntos el amanecer por más de cuatro estaciones. Cuando no exista ayuno de un beso y no haya excusa al abrazo.
Cuando la noche nos envuelva por completo y no tengamos que correr. Cuando tu prosa y mis versos creen un nuevo universo. Cuando la sonrisa sea la pr
otagonista en el rostro y sea tan plena, que satisfaga el alma. Cuando mis pies sientan las cosquillas de tus manos y nos vayamos navegando hacia la tibia sensualidad del mar. Cuando ya no existan despedidas y sólo la muerte nos pueda apartar en este mundo físico.
Cuando los hilos de plata que compartamos sean tan sólo el marco de nuestro íntimo pasado. Cuando despiertes de madrugada y ya no tengas ansias de mí, porque estaré contigo. En ese momento al fin comprenderás que nada de esta historia era mentira. Que a pesar de los siglos inciertos, las tormentas y remolinos, hubo un instante de magia en tu sonrisa de la cual no pude escapar jamás. Que hubo un instante de magia en mi mirada de la cual no pudiste escapar jamás. (Norma Zegarra Mayuri)

No hay comentarios:
Publicar un comentario