Pintabas mis noches largas con puntos de alegría, mezclabas fácilmente verdad con fantasía, vivir a tu lado era casi poesía.
Mirar en tus chispeantes ojos, era fascinante, acurrucarme en tu pecho mi anhelo constante...pero me borraste de tu pizarra, cerraste puertas y ventanas, sellaste de pronto tu boca una mañana.
Vaya! Casi te creí, no me daba cuenta que a pesar de tu brillo, eras como una estrella, luminosa pero distante. No entendía que aquellas palabras quijotescas eran tan sólo parte de tu esencia, algo que mi inocencia no supo discernir.
Lograste ser príncipe guerrero para mi corazón, tu música e ideales eran a mi vida cual Playa Girón. A tus sueños rotos ansiaba ser la solución, y a tus días tristes de soledades una mágica canción.
Vaya! Casi te creí. No me daba cuenta... dominabas el arte de fingir. (Norma Zegarra)
No hay comentarios:
Publicar un comentario