En tu historia me perdí como novel viajero,
y posaste sobre mí, una vela y un tintero
Me pregunto si al morir has de verme coronada,
si era reina para ti o plebeya de mañana.
No he olvidado tu mirada, de largos caminos negros,
ni tu esbozo de sonrisa, a la puerta del jardín
Me pregunto si me extrañas, si me dejarás partir,
como héroe de novela, a un lugar feliz?
Aun perdura la canción, esa fiel compañera,
y digo una oración por ti, donde estés en tu infinito espacio.
Muy sola, se siente la casa, la cama, el sofá,
al menos queda una foto, esa donde tu estás.
En la distancia puedo verte. No sientes mis manos, quizá,
pero un viento te acaricia por las noches,
y no sabes, pero piensas y entiendes de mi soledad.
Tu silencio es cruel, pero mi amor lo aquilata.
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