Si acabara mi vida antes que la tuya,
no quiero llanto, ni cantos de aleluya.
En su lugar ofrece una palabra a mis ojos cerrados, lanza un pensamiento a mi mente yerta y miente el 'Te amo' que nunca dedicaste.
Porque si acabara mi vida antes que la tuya,
no quiero llanto, ni cantos de aleluya.
En su lugar regalame el tiempo, el justo momento, y toca mi mano transparente, frìa e inerte, que aún tras la muerte se inquieta por ti.
Pues, si se escapara mi vida, antes que la tuya,
no quiero llanto, ni cantos de aleluya.
En su lugar, camina nuestros antiguos caminos, pasa por los estrechos pasajes y asoma por los tristes balcones abandonados.
Así, sabrás que a pesar de la noche estéril, los pesares y la bulla,
aún en esos tiempos de crisis y locura, después de tus dudas y amargura
yo, te lo aseguro, yo sigo siendo tuya ¡.
2 comentarios:
Bello poema, impregnado de un incruento fatalismo romántico. Felipe Tavernier
Gracias. Estuvo dedicado al amor de ayer hoy siempre.
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