Cuando más te necesito y el reloj da la medianoche, no estás. Giro a un lado y al otro en mi silla giratoria para intentar distraer al tiempo que avanza en mi cabeza y en la Tierra. ¿Por qué no me adivinas? ¿Por qué me abandonas entre las sombras? No es un reclamo, amor. Es sólo un pensamiento que viene a mi mente cuando te necesito tanto que ya no sé si realmente quiero verte o ver la muerte.
Cuando más te necesito y ya va a amanecer de tanto insomnio, giro a un lado y giro al otro en mi litera para intentar pensar en mis rutinarios quehaceres. ¿Por qué no me sientes? ¿Por qué te hiciste de humo? No es una queja, amor. Es sólo un desvarío cuando te anhelo tanto, que ya no sé si realmente quiero verte o lo mejor sea perderte. (Norma Zegarra)
No hay comentarios:
Publicar un comentario