Hace ya tiempo que veía, que notaba tu sed de libertad, tus ansias de soledad... tu afán de unidad.
Hace varias estaciones que ya no siento tu mirada, ni el batir de tu corazón
Hace días- siglos percibo que no extrañas mis caricias, ni mis labios de melón.
Y entonces, a pesar de mi dolor, bebo mis lágrimas de un sólo trago y despojándome de mi natural egoísmo te digo: ¨Eres libre, libertario¨ para desandar tus pasos, para presenciar a solas los ocasos. Eres libre del amor que para ti lealmente he guardado. Eres libre de mis manos que vehementes en versos te han retratado.
Abro mis alas para que vueles feliz como parecen serlo las mariposas azules, para que emigres como las aves a nuevos cielos, para que salgas sin lastimarte de mi alma estropeada porque ...
Hace ya tiempo que tus ojos me esquivan
hace más de mil momentos que no escuchas con atención mi vieja Trova.
Hace horas-milenios que no gira hacia mi tu lenguaje corporal, causas sin proponerte daño colateral.
¡Hace tanto que entregabas tan poco!
Así, amado mío, te de dejo partir muy a tu estilo lleno de silencios, porque el amor y el desamor te estrangulan o te abrazan sin necesidad de palabras, y aunque ahora mi vida se apaga como una abandonada vela de domingo... ¨Eres libre, libertario¨ para volver a sentir, para alzar tus banderas, para teñirte de rojo. Eres libre de mi voz que tanto te ha cantado, libre para olvidarte de mis ojos que te adoraron, libre para dormir a solas en tu mutismo que añoras, porque a pesar de mi agonía, también yo soy libertaria. (Norma Zegarra)

No hay comentarios:
Publicar un comentario